sábado, 27 de junio de 2009

Quejas en el blog

Encontré que tenía dos comentarios en el blog con referencia al post de la antología.  Lo paradójico es que al señor que le pareció un asco el trabajo editorial del Instituto y dice que hay más errores en la edición, comete siete faltas de ortografía en una línea escrita… paradojal.

A pesar de su asco, que poco me importa, las acciones son más valiosas que las parálisis provocadas por el análisis intelectual.

Se necesitan más antologías, más libros, más errores para seguir aprendiendo que nadie es perfecto. Y que estas acciones pueden darnos mejores resultados que quedarnos rumiando las equivocaciones del vecino.

Dirán que ya me clavé, sin embargo esta leve acción es un síntoma de la artrosis editorial y literaria de por acá. Y son el tipo de reacciones que nos ha tenido jodidos desde hace mucho. “Quiero que hagan por mi y no hago nada al respecto. Lo único que puedo hacer es llegar al nivel de queja…

Le diría al señor que en principio se equivocó de departamento de quejas. Esto es Ficcionalia; yo ni hice la antología, ni soy impresor, ni puedo ayudarlo. Quéjese, muy bien, pero quéjese con quien corresponda. Yo opino lo mismo que ya dije de la Antología.

Yo por lo pronto me voy a la playa… y leeré de pilón, Una cierta alegría.  

lunes, 15 de junio de 2009

Una cierta alegría

En la reciente Feria Nacional de Libro de León, se presentó la antología “Una cierta alegría de no saber a dónde vamos”, inspirada UNA CIERTA ALEGRIA por el instituto cultural de León y llevada a cabo por Jorge Olmos, cuyo cuidado editorial es de resaltarse y agradecerse. Pero la alegría, se inclina hacia el patrón de escritores que allí se reúnen para dejar patente el trabajo narrativo en la región. Pero sobre todo, el hecho de hacer una antología, nunca definitiva, de un quehacer arduo y olvidado por otras instancias que necesitaban poner un granito de arena en la olvidada literatura guanajuatense.

Y atreverse.

Y hacerlo.

Y presentarlo con orgullo.

Por supuesto que me da alegría el nacimiento de este libro y compartir páginas con escritores como Enrique Rangel, Mauricio Miranda, Federico Esparza, Benjamín Valdivia, Levit Guzmán, JJ. Geovannini… por citar a autores a los que me une la amistad y por supuesto, una sincera admiración. 

¿Y cómo olvidar a Cristina Vázquez? si ella fue la culpable de esta cierta alegría.

viernes, 12 de junio de 2009

¡Paciencia a todos!! ¡¡Ya va quedando menos!!

Siempre que viene un disco de Sabina, vienen siempre buenas noticias. Cada disco del Joaco se ha relacionado con cosas inmejorables en mi vida, emociones y sorpresas. La verdad estoy ansioso, como un niño a punto de que empiece la función del circo (ayer vi a mi bella Natalia desesperada por entrar a la función del circo y yo, a su lado, sin poder hacer nada más que enseñarle los elefantes, las cebras, los monos y las panteras en su jaula. Y sin función, porque el circo no empieza hasta mañana.) Así estoy yo, como un niño de tres años, sin entender que ya viene Sabina con algo inmejorable, como siempre me pasa y sólo me quedo con Vinagre y rosas y esta declaración de Pancho Varona. A mi pequeña Natalia la llevaré al circo porque sé lo que uno sufre cuando nos comen las ansias y nos rebasa la pasión y las cosas están a punto de suceder y ya merito llegamos.

“Vinagre y Rosas, así dice Joaquín que se llamará el nuevo disco, “Vinagre y rosas”. Yo no me lo acabo de creer. Dado que el anterior empezó llamándose “Doce más una”, siguió llamándose “Números rojos” y terminó llamándose “Alivio de luto”, todavía no me creo nada.

Joaquín está escribiendo mejor que nunca, es impresionante lo de este chico. Las letras están quedando maravillosamente bien y las canciones son perfectas para cantar con una guitarra o con un piano. Eso dice mucho en favor de las canciones, no necesitan un gran arreglo o una banda completa para demostrar su calidad. Parece ser que empezaremos alrededor del día 15 de junio. No tenemos claro el estudio todavía. Pararemos fines de semana, pararemos también para viajar a nuestros bolitos carabineros o karaokeros y pararemos en agosto para descansar. O sea, ¿cuándo trabajaremos?

El equipo de grabación será el habitual, Romero, Antuán, Joaquín, Juanito González en el sonido, yo mismo, o sea, los de siempre prácticamente. Las baterías las tocará Pedro Barceló, los bajos Paco Bastante…”

Pancho Varona

viernes, 5 de junio de 2009

Horterada Bajo la Lupa

Las críticas siempre serán bienvenidas, pero serán mejores cuando vengan de alguien que domine la crítica. Lo digo porque una vez estaba surfeando entre las olas de la red, cuando una mención de Horterada me llamó la atención. Y digo esto porque publiqué el libro en la editorial de la Universidad de Guanajuato, lugar que no se ha caracterizado por la promoción de los autores ni de sus obras. Pero en ese momento, (2006) estaba convencido que era una buena opción para publicar mi libro. Recuerdo que a petición de Edgar Reza, pude sacar a la luz lo que fue la beca del FONCA. Y gracias a él y a su tesón por generar colecciones editoriales hizo todo lo que pudo para editar el libro. Horterada, cuentos malsines. Una vez que me entregaron cien ejemplares no se hizo nada para su promoción. NADA. Ni siquiera en la feria del libro de la Universidad. Entonces me lancé por la libre, el museo Diego Rivera me abrió las puertas, me dio el espacio y se llenó el auditorio. Luego… La nada. Horterada quedó a expensas de la coordinación editorial.

La cosa es que encontré un texto muy serio. Muy académico y muy formal que se publicó en el último número de Altertexto, la revista del departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Un texto que revela varias cosas. El talón de Aquiles y la propuesta seria (en la que me divertí muchísimo haciéndola) de lo que tiene y padece Horterada. Gracias pues por la crítica. Gracias a Tarik Torres (el autor e investigador) que se tomó el tiempo y la molestia de hallarle tantos significados como revelaciones a Horterada.

miércoles, 3 de junio de 2009

Novedades editoriales

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Jorge es un autor que si bien se ha ganado un lugar en la literatura y esto es el lugar más común para los seguidores de Ibar; ha rebasado las fronteras del tiempo y del espacio. Hoy es recomendación editorial por el  Periódico de Catalunya, en un artículo donde recomienda con estruendo, al guanajuatense, en particular su novela las muertas como un gran hallazgo literario.

Dice el autor que “si hay algún escritor que pueda acercarse a esos dos gigantes de la literatura (Rulfo y Lowry) del siglo XX en el ensamblaje de voces cruzadas, de historias que cuentan la voz de uno o más fantasmas, vivos o muertos, si hay alguien que es capaz de jugar con la perspectiva narrativa creando un tono de aparente objetividad –falsa, claro está– en busca de una supuesta verdad colectiva, si hay alguien con una vida silenciosa y convertida en mito al instante como fueron las de Rulfo y Lowry, ese alguien es Jorge Ibargüengoitia (Guanajuato, México, 1928 – Madrid, 1983).”

Realmente a Jorge Ibargüengoitia  se le extraña. Hoy en día, no se halla un escritor mexicano que colme de sencillez el arte de leer. A pesar de existir un premio Nacional que lleva su nombre en la ciudad natal, dicho premio no le ha dado ni a los talones el reconocimiento que este autor merece, menos aún a encontrado un regüeldo de escritor que se consagre a la tarea más difícil en la literatura, escribir sencillamente. En otras latitudes, a treinta y tantos años de la publicación del libro, es una novedad editorial con todos los galones.

Se le extraña, como no.