jueves, 10 de diciembre de 2009

Noche Disco

Hace unos días regresé a una noche disco que sin saberlo, había dejado sin terminar. Fue como volver a un campo de batalla humeante y con cenizas de una guerra librada hace 20 años. La temática consistió en regresar el tiempo a los años ochenta del siglo pasado y recaudar fondos para alguna fundación mamarracha; de las que lloriquean por alguna razón bondadosa y tierna. No lo recuerdo.
Pero aseguraban una noche del recuerdo. Así que quise enervar la memoria de aquello que un día fui. Algo difícil.
Debo decir que yo me había cortado la coleta y en un tiempo, ya cinerario, dejé el party animal que embridaba mis noches. Pero me volví hacia los fantasmas del pasado que me miraron entrar a la disco como si los años no hubieran mermado mi cabello, mi piel y mi fanatismo por consumir madrugadas. Entonces se iba a las disco y el antro era un lugar barriobajero y asqueroso al que nadie, medianamente pensante, se le ocurriría ir. Hoy, a cualquier cosa le llaman antro. La disco era el emblema galáctico de la era post nuclear. Ya se sabe. Ronald Reagan y la guerra de las galaxias.
Esa noche la música pastaba entre lo teto y lo brillante. Pero la discoteca como preámbulo erótico de los que llegaban solos y se adosaban una pareja en la tenue estridencia de una luz laser volvía a ser bienhechora, milagrosa.
Pues volví a esa disco esperando que todo tiempo pasado fuera era el mejor, y encontré que el mío sí lo fue. Casi en el olvido, hallé unas huellas de mi adolescencia que hoy por hoy juegan a las vencidas con mi edad. Al calcular el tiempo, di con que no habían pasado más que veinte años y( entonces yo surcaba los 16) cuando pude otear en el horizonte que la noche estaba hecha para mí y recordé, que después de las 3 de la mañana, uno traspasa esa realidad cuántica y en lugar de ser tragado por un hoyo negro para montarse a otra dimensión, la dinámica es de distinta manera: a partir de las 3 de la mañana uno brota a una superficie lisa y conmovedora, no importa la droga o el alcohol utilizado como vehículo transportador; allí renacen los rostros que nos acompañan. Aparecen más claros, más nítidos, como espejos bravucones y reflejos irreductibles; es tierra fértil para los besos, las euforias que se arrecian como si en cada minuto que corre después de las tres de la mañana, el tiempo fuese a pasmarse y ya, cuando rompe el alba, el hechizo se despinta entre el carmín y el rubor de los amanecidos.
Un camino del recuerdo.
Alrededor estaban los mismos que dejé cuando fui la última vez a una disco. Pero los miré calvos, gordos y arrugados. Pero estaban allí, fieles a la resurrección de los ochentas, esperando al Mesías que brotaba de unas bocinas que parecían estallar el lugar y a las almas cuarentonas devolviendo la halitosis de su pubertad a un estado de sitio y de tiempo. Un estado irregular.
Corrí hasta la pista. Bebí el vodka que no había bebido en años. Enloquecí con el humo artificial dando brincos y alaridos en ese eterno bordado musical tejido por el DJ.
Recordé el camino que lleva a las madrugadas. Abrí la puerta. Me bebí los años y traspasé el himen de las tres de la mañana. Al despuntar el alba, la pequeña manita de mi hija menor me golpeó la cara. Apenas habían pasado tres horas de sueño. Entonces supe, de manera implacable, que todo tiempo presente es el mejor.

martes, 24 de noviembre de 2009

Sor Juana

Cuando mi esposa llegó de la escuela y me dijo que mi hija había alzado la mano para representar a Sor Juana Inés de la Cruz, todo me pareció confuso. Una niña de tres años iba ponerse los hábitos y a representar a Sor Juana dentro de las efemérides del mes de noviembre. De inmediato pensé en la forma de hacerla memorizar las redondillas. Pero no podía imaginarme a mi pequeña recitando: si con ansia sin igual/solicitáis su desdén,/por qué queréis que obren bien/si las incitáis al mal?
Me miró con sus oscuros ojos verdes y me dijo que ella iba a disfrazarse de Sor Juana. Ya lo veía venir. La pregunta preguntona. ¿Y quién es Sor Juana papi? – una señorita que era poeta- pensé la respuesta más fácil- ¿y que es un poeta?- ella arremetería con saña.
Entonces, antes de que la sangre llegara al rio, recapacité en la respuesta. Los niños son prácticos y simples. Libres, para más señas. No necesitan tanta verborrea para delimitar las cosas que están a su alcance. (¿Y quién lo necesita?) Una pregunta que siempre toma por asalto algo más que la razón, los cabales. ¿Qué diablos es un poeta? Me convirtió la pregunta en un montón de situaciones como si levantara un puño y me diera un gancho al hígado. Esa revolución me dio por pensar en levantar una encuesta para llegar a la respuesta más simple, práctica. Un poeta es… entonces me lo tomé a pecho. Supe que no las traía a todas conmigo, que las respuestas iban a aparecerse con una serie de contradicciones y más preguntas que serían un berenjenal y que seguro mi pequeña, a la segunda oración iba a pensar en pintar una rana antes de recitarle todas las bondades que tienen la poesía y los orígenes del ethos, aquel lugar donde habita la poesía y no sé cuantas barbaridades.
Para ella un globero hace globos. Entonces llegaría a la conclusión de que un poeta hace poesía. La poesía no está a la vista de un globo de color rojo que pudiera representarse así nomás. Ni vuela en el aire y quizá sea un estado mental. Entonces me preocupé porque comencé a pensar como adulto, ya se sabe, lleno de formas y maneras disfuncionales para comunicarme.
Comencé a sentirme alejado de la poesía, traté de hallarle la cuestión inmediata, la que nace con el día a día. El globo rojo. Miré la serie de telebasura, los medios de comunicación basura, los juegos basura y di con la cultura basura, esa que a los políticos les ha dado por hacerla pasar en lo oscurito para dejarla en el olvido. Esa que no entran en los planes ni en las promesas de campaña. Esa que se contempla el objetivo sólo para las becas y los premios, pero que no se mete a la médula de nuestra sociedad; no hace falta más que revisar puntalmente lo que nuestros ínclitos neo gobernantes propusieron en materia de cultura para allegarse al cargo. Nada. Y lo que es peor, ni falta les hizo. A pesar de que eso, este hecho genera una actitud discriminatoria y penosamente ignorante.
La poesía (como el arte y las actividades culturales) necesita un foco de contagio. Por ello, a diferencia de quienes creen que el Estado no debe ser el único animador de la cultura, yo creo lo contrario. El Estado sí debe ser el foco de contagio. Existe una larga tradición del Estado mexicano como animador. Y el problema del Estado en esa larga tradición, no ha sido la de un mal promotor, sino la de un pésimo divulgador.
Encontré una afirmación de Juan Domingo Arguelles, y parafraseando al autor, queda claro que para la poesía (las artes en general) necesitamos la necesidad. Y es ésta la que no sabemos cómo impulsar para que fluya entre nosotros. Lo que sí podemos intentar es mejorar las condiciones para que surja. Y para eso necesitamos métodos y compromiso. Y todo lo demás es noble, pero a la vez simple y llana teoría.
Entonces llegó Natalia. Me enfrentó como suele hacerlo. -¿Qué es una poeta?- entonces miré al cielo para encontrar la mejor respuesta (uno siempre mira al cielo) y en un impulso desordenado, mis ojos volvieron a su rostro, que inmóvil esperaba una palabra que la devolviera del pasmo. Recorrieron su pelo enroscado y en el delta de su boca, un relámpago me atravesó el estómago. Una pequeña mano tocaba mi rodilla, y así, de un tajo le dije que una poeta hacía poesía y que la poesía era lo que sentía.
Giró su cabeza a un lado y dijo: - ¡Ah sí, ya lo sabía!
Y se fue a dibujar una rana.

martes, 17 de noviembre de 2009

Barcelona en las rocas

Les presento a mi hija nonata y a su abuelo bastardo; este es un fragmento de la novela en la que estoy trabajando, y que en contra de mi cábala, les hago leer (bueno, mínimo llegar)Tentativamente llevará por nombre "Barcelona en las rocas"
y viene al caso por aquello de que ha salido a la venta el nuevo disco de Joaquín Sabina...


JOAQUIN SABINA EN EL REPRODUCTOR
No recuerdo ni la fecha ni el momento exacto; sólo recuerdo comenzar a tararear una letra de Joaquín que venía desde el corazón. Pero creo que fue cuando cumplí dieciséis cuando escuché por primera vez la canción de Caballo de cartón y supe de la existencia de un bendito narrador con rimas consonantes. Vivía entre la Juárez y San Fernando. En la era de las cintas magnéticas y los vinilos de cara negra. De madrugada abrí el celofán que cubría la portada del disco de Joaquín Sabina y Viceversa. El mini componente soltó de sus bocinas un gis apenas perceptible para la punta del diamante con bracito metálico de la torna mesa que roía la virginidad del vinilo. Pasaron las canciones y entendí que hasta ese mismo segundo no sabía escuchar nada a mí alrededor.
Entonces y hasta hoy no entiendo gran cosa de las tendencias de moda en la música, ni de los ritmos, formas o estridencias y la verdad poco me importa. El paraíso prometido lo hallé en la tinta de Joaquín. Me convertí al Sabinismo (o lo inventé) por falta de padre; convertí a los paganos a fuerza de citas sabinianas y bautizos de canciones que hasta entonces sus mentes habían descubierto. Hubo quien halló el sendero y quien quemó las naves con Luis Miguel. Condené a sus detractores como retrasados mentales. Pasé por un acto de fe que me iluminó la vida, o la oscureció, según la vía por la que se ande. Fue un acto de fe porque nadie, ni nada me incitó a conocer el exordio de Joaquín Sabina. Estaba lloviendo esa tarde y tomé el disco que una semana antes había comprado. En una reminiscencia líquida regresa ese momento, al ver la pila de novedades y las portadas de músicos plastificados fui a dar con Sabina. No tenía alardes publicitarios en la fotografía principal, apenas una batería cubierta con una luz en tonos metálicos y el título Viceversa con luces de neón rojas coronando el previo de un concierto vil y vulgar en los trashumantes años ochenta. Confié en la portada desvalida, que allá por las hileras de importación danzaba como una mosca en la nieve. Nadie me dijo una maldita seña del autor, entonces me arriesgué a gastar mi semana en un disco doble de un cantante, para mí y para muchos mexicanos, desconocido. No lo quise escuchar de momento. Tenía mi ritual. A la fila de espera hasta que viniera una tarde de soledad.
Desde entonces he sido fiel a una extraña religiosidad que condicionó mi libertad o liberó mi condición de vaca pastando en verano, qué se yo. Y no es poco. Hablaba de un país que no conocía. De historias míticas y mitóticas abriendo las fauces cariadas de una sociedad que se exacerbaba por las palabras coño, culo, mierda… Las canciones de Joaquín me expropiaron el espanto, la timidez y me llevaron a ensañarme con las palabras como con el pubis de mi mujer. Oh Dios. Como olvidar a los infieles, los listos de siempre, los engomados intelectuales que le ponen trabas al Mesías, o que lo ultrajan, tomándolo como bandera para intelectualizar la estupidez de su humanidad. Sabina es cutáneo. O lo sientes o lo olvidas en una pista de baile.
Pasé del soñar al hacer. Convertí las letras en un apostolado, en un Máster del deseo. Comencé a darme mi tiempo para encontrar las reliquias de mi corazón. Comencé a descubrir lo que sabía. El mester de juglaría en contra del mester de clerecía. Lo sabinesco al punto y seguido me representaba una vida llena de excesos y mundos continuados, paraísos sin promesa, despedidas de locura. Como la nicotina, quise probar más y más seguido de lo que hablaban en una práctica de ensayo y error. Como un explorador quise llenar de sentido la poesía; saber a qué saben las camas vacías, las despedidas, los paraísos perdidos y las vueltas a casa al amanecer.
No recuerdo otra música.
Nací con las canciones de Sabina.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Legado de Radio

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Conocí a David a el “Negro Guerrero” cuando dirigía Radio Universidad de Guanajuato. David era generoso y animado, en las inútiles discusiones del sistema de radio universitarias, siempre su voz era provocadora y retadora. Una vez  Fernando Escalante me dijo en voz baja, que David comía fierro, mientras aplastaba (no era difícil) con sorna e ironía, las propuestas de la directora de radio universidad de Baja California en una reunión nacional. Sin embargo, estrechamos vínculos cuando recibí el Premio Fernando Benítez. Unos meses antes, le había obsequiado un ejemplar de mi libro, que creía que lo echaría al olvido, pero en cuanto me vio en la recepción del hotel sede, recordó que le habían gustado mis cuentos y eso siempre se agradece. David era un apasionado de la literatura y de la palabra. Era, lo que se conoce como un excelente periodista cultural, de esos que no se hallan por el bajío. Un investigador, no un relator de espectáculos. Un literato, no un turista de las letras. Un soberbio escritor, no un rasca columnas de quinta, por eso supe que tenía mucho que aprenderle.

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Recuerdo perfectamente que luego que me notificaron la noticia del premio Benítez, una de las primeras voces al teléfono fue la del buen Negro. Al arribar a Guadalajara, el fue quien me echó la mano, me conectó e hizo una entrevista dándole la valía al premio, (dicen que entre indios no hay flechazos, pero la verdad fue que en mi tierra, los medios hicieron como que no me conocían. Igual que la Universidad de Guanajuato, luego de ganar el premio me trataron como si les hubiera mentado la madre)

El legado de David, es la palabra en la radio. Las palabras que vibran, la verdad siempre caliente. Comprendía que la única regla de la radio, es gustar. El hombre gustaba, razonaba. Volcaba la imaginación y el intelecto, la sorna y la paradoja como aderezos a sus charlas. A la radio le hace falta ese duende, esa línea que no está escrita y que sólo aparece en gente como él, con esa pasión y empeño desenfadado por hacer lo que les gusta, y lo mejor, hacerlo bien.

El Negro escribió en una de sus últimas columnas en el Informador de Guadalajara lo siguiente:

Estoy pasando poco más de 30 días de inquietud. Todo debido a una situación de salud que, tal vez por incapacidad médica o mala fortuna para mí, se complicó al grado de que mi ánimo fue sacudido de manera muy fuerte, pero a la vez positiva. Nunca me ha quedado más que claro que “vida sólo hay una”, y de que de nada sirve de que uno esté gozando de bonanza económica o que esté transitándose por días de jolgorio y celebración si no se está bien de salud.
La salud y ya. Pero más allá de ésta muy personal reflexión (no faltará aquél que diga “¿y a mí qué demonios me importa lo que le haya pasado a este tipo?”), de lo que sí me puedo considerar afortunado -además de haber salvado la vida- es de tener la oportunidad de leer, poner el rimo de los días a casi 30 kph y disfrutar de las tranquilas tardes que todavía se viven por el rumbo del barrio de Cruz Verde -o de la Sagrada Familia-.

Chao Negro…

miércoles, 28 de octubre de 2009

Fade

Abrí los ojos haciendo Fade In como los que aparecen en una de esas películas de 1955, en un blanco y negro titilante; aun con los estragos de un mal sueño pude despertarme con la modorra pisando la dicotomía Jekyll & Hyde que precede al amanecer, de todas esas imágenes de mi mismo que colgaban de la piyama y que estaba por dejar entre las sábanas. Comencé a recordar lo que era. Quizá ya tenga edad para escribir una novela. Historias, finalmente contamos historias para asegurarnos de que estamos vivos. ¿Estamos vivos?

Los días nos ponen siempre en nuestro lugar.

Es un tibio augurio de que estoy accediendo a la perspectiva de los años. La vida que comienzo a medir por décadas. La historia es una plancha de morgue que nos permite ver por partes los bordes de la carne y de la memoria. He tenido esa imagen del cubo de Rubik en el momento mismo en que casi lo resuelvo. Se recrea el cosquilleo del joystik de Atari que parece ya, un objeto de veneración de la era cuaternaria. Odisea a mi espacio adolescente. Otra vez literatura. Viene a mi mente como una sostenida exploración y práctica y suelta una bomba desde uno de esos aviones usados por los nazis. Boom. Literatura. Dice Coupland que o nuestras vidas se convierten en historias o no habrá manera de darles algún sentido.

Viene un océano de historias. Quizá sea sólo la mía pero contada cientos de veces, recordada de diversos puntos de vista. Puedo ser muchos sin dejar de ser el mismo. Historia fracturada, cercenada. Sólo devuelta por las luces de los amigos que me regresan esas partes que el olvido había tragado sin dejar una migaja.

Bebo el café para dejar a Mr Hyde.

Fade out

martes, 27 de octubre de 2009

Mal sueño

Estos últimos días he sido decano de la espera. Casi no sueño.  Me he concentrado en el único universo de mi casa, mis libros y los mp3 que pueblan una tercera parte de mi disco duro. Las palabras no habían aparecido por una terca mudez de mis dedos (por hueva o desencanto, qué más da). Mientras la ciudad se desploma en un miserable Festival Cervantino chillón y ebrio, cansado de ser un fracaso del que muchos opinan lo contrario.

Entonces, por una razón que todavía no entiendo, salí a la calle. Y como si la suerte, que es un afeminado, me pusiera a prueba, me hallé con un tipo que no se cansa en decirse poeta como si en verdad lo fuera. Estaba allí con esos cabellos de muñeca de basurero y unos lentes estilo Gandhi. Es por demás decirlo, pero quiso conversar de literatura… he pensado que la literatura no es más que eso, es sólo eso… hace mucho que no leo una cosa que uno diga, bueno, me late, esto es el libro de cabecera… Alguien dijo que en la crisis afloraba el arte, las manifestaciones revolucionarias, ese recanijo encanto de leer de un tirón sin querer llegar al final… Las tendencia del mercado son laxantes. La tendencia es Bolañizar la literatura…Tuve en mis manos un libro de cuentos editado por la Rana. ¡Coño!, un premio de cuento donde la narración era consecutiva, serial, novelada. Una novela de closet, para ser claros. Adiós la unicidad del cuento, las características y sepa dios cuantas cosas más tiene un cuento para ser cuento… exigencias del mercado. Recordé a Ortuño:

El escritor (hoy en día) se aclara la voz y nos ilustra sobre las chicas y licores de Oslo, Petersburgo y Ulan Bator. El escritor califica sus propias ideas como fantásticas. El escritor borda sobre lo que escuchó anoche en el mp3 o miró en el cine. Peor aún: en sus cuentos, la gente habla de Oslo, califica sus ideas como fantásticas y borda sobre su mp3. El escritor, huelga decir, es un imbécil.

Y volví a casa.

domingo, 11 de octubre de 2009

La brújula, la novela, Sabina y radio

Sabina

Como ya se había anticipado, viene el nuevo disco de Joaquín y luego de cuatro años sin tenerlo con novedades aparece en la página la lista de canciones que tendrá esta nueva producción. Y como era de esperarse, no le veo desperdicio.

Viudita de Clicquot
Cristales de Bohemia
Parte meteorológico
Ay! Carmela
Tiramisú de limón
Virgen de la Amargura
Agua pasada
Vinagre y rosas
Embustera
Nombres impropios
Menos dos alas
Crisis
Blues del alambique
Violetas para Violeta

La novela

Resulta que llegó a mi biblioteca el libro del Tira Guajardo, la nueva novela de Benjamín Valdivia, una obra de anticipación y demonios sueltos; se da por descontado que el autor es garantía y llama la atención el género al que atiende, el policiaco.

Otra novela

Hace poco fallaron el premio irreverentes de Novela (Madrid) y gratamente Chcucho Ortega, más conocido como Pterocles Arenarius quedó en el top ten del premio, de entre 174 trabajos. Espero verla publicada.

Cine

La brújula la lleva el muerto es el trabajo que está realizando el Chango Pons y que luego de varios entuertos, meses, días, horas, etc. comienza el rodaje. Esperaremos entonces esa brújula con beneplácito.

Radio en podcast

La palabra es el tema central de toda radio y  Arturo Aguilar, vuelve a las andadas de producir radio en formato de podcast (o podcast en formato de radio) con sus siempre filosos tratamientos musicales y su búsqueda en las vanguardias exquisitas. Con guiones originales y de buena factura que se añoran en el cuadrante local que cada vez es más raquítico y mediocre.

Para escuchar su producción:

http://auramiles.podOmatic.com/entry/2009-10-10T16_14_22-07_00

viernes, 2 de octubre de 2009

JOAQUIN SABINA LANZA UN NUEVO ALBUM DE ESTUDIO EN EL MES DE NOVIEMBRE DE 2009


Desde la página oficial de Joaquín Sabina viene esta información

Os adelantamos algunos datos:

Titulo: Vinagre y Rosas

Primer single: Tiramisú de Limón, en el que colabora Pereza.

Se pondrá a la venta en dos formatos, un Libro CD con dibujos y textos de Joaquín, y un CD normal

Casi simultáneamente con el lanzamiento del nuevo disco comenzará una gira de conciertos por España de la que os pasaremos en breve información detallada.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Vinagre y rosas

Ahora regreso desde el mismo sueño de siempre, con dos cosas seguras y varios puños de incógnitas que quiero compartir como el pan de mi mesa. Me queda claro que hay vinagre y rosas entre las apuestas más seguras y los contratos bien firmados. Quedan las incógnitas. Los por qué y los de acuerdo. Pero siempre vienen las palabras para darnos la luz entre el túnel más oscuro. Tampoco retorno desde el mismo sueño, quizá es un tránsito por un sueño vecino. Pero retorno con los sueños que me han dado el derecho de renunciar a renunciar.

miércoles, 15 de julio de 2009

Mi crítico de cabecera

Por fin encontré a mi crítico(a) de cabecera. Lo digo porque el visitante fantasma se volvió un anti- fan que ha dedicado horas de su hética vida a buscar mi biografía como si le debiera dinero. No sé más de él(ella) porque firma sus comentarios con el nombre de León Pinaya (así, de telenovela) y luego se hace pasar por un amigo. Esto demuestra, en su estrategia de esconderse entre nombres telenoveleros, que es un crítico travestido o un cobarde de pura cepa. Luego, cuando le endilgo su mentada de madre, se indigna porque creyó que con el pseudónimo no le afectaría tanto a él y a su mamacita. Sin embargo, yo creo que es huérfano(a) porque desde entonces no ha parado en descalificarme de una o de otra manera como si por ello le pagaran.

Es seguro que siga enviándome anónimos para descargar su frustración, su fracaso galopante, su impotencia creativa, su frigidez repulsiva, su complejo de inferioridad y por qué no, su envidia generosa y pusilánime de la que hace gala en sus insultos como caramelos de colores. Ya saben, lo que natura no da, Salamanca no presta… seguirá en lo suyo, lo apuesto, mascando su idiotez con pregones de sabio.

Ya con esta me despido. He sido generoso con mi crítico al dedicarle tres comentarios en mi blog, es decir, cinco minutos. Que se de por satisfecho, ya más no puedo hacer. Y como dicen en el barrio, a chillidos de marrano, oídos de matancero…

jueves, 9 de julio de 2009

Hombre sin fe

A veces leo, a veces sueño, a veces digo, a veces suena, a veces es lento…

A veces, sólo a veces, creo.

 

 

 

 

 

P.D

El visitante fantasma volvió al blog, apuntó otros insultos pero esta vez si lo invité a incordiar a la que le dijo duérmase mi niño, duérmaseme ya. 

lunes, 6 de julio de 2009

Otra queja

Vuelvo de la playa y apenas checo el blog, me encuentro con la respuesta del visitante fantasma que sigue en el tema de la antología, pero que en esta ocasión quiere que me lo tome personal, ya que dejó el análisis y se decantó por las agresiones verbales;la verdad es que yo me tomo mis enemigos cuando están a la altura del conflicto (parodiando a Páez). Puedo asegurarles que no lo conozco, ni he leído, ni leeré algo de él, así que no me lo puedo tomar a pecho, ni me detendré a criticar su “obra”. Supongo que es crítico o pretende ser escritor. Supongo que por el enojo se luce en esta invectiva con otros adjetivos de mayor lustre y prosapia: “ni que escribieras tan bien” dice como si uno se tuviera que quitar el sombrero apenas lee su nombre; utiliza diminutivos para interpelarme y además me acusa de ser susceptible a la crítica y de remate, con ardor de novia borracha me llama pendejo. Lo mejor de todo es que supone que me enojé por su “análisis” profundo y certero de una antología que YO NO HICE y que tengo derecho a opinar lo que me de la gana.

Me cuesta creer que todavía existan las personas que creen que la literatura es una carrera de asnos. Me consta que aquellos que buscan el relumbrón, la medalla, la comparación, los cohetes, los monumentos, el reconocimiento y la vanagloria del ego, los que quieren ser mejores, diferentes e intolerantes a lo otro se revuelcan en la mediocridad y la miseria. Por eso compiten, porque les falta algo en su vida. Para ellos, el prado del vecino siempre será más verde. Y su vida, Sí, adivinaron, más jodida.

Me divierten los que creen que terminar una opinión con un insulto, (siguiendo las reglas del albur ¿qué más puede esperarse?, al estilo de los remates de Polo Polo), son auténticos apóstoles de su verdad.

Mis insultos al visitante fantasma, si creyó que los haría, me los guardo, porque pueden confundirlos con un halago de buen gusto. Así que ya supondrá el lector fantasma que mi insulto quedará en el suspenso.

sábado, 27 de junio de 2009

Quejas en el blog

Encontré que tenía dos comentarios en el blog con referencia al post de la antología.  Lo paradójico es que al señor que le pareció un asco el trabajo editorial del Instituto y dice que hay más errores en la edición, comete siete faltas de ortografía en una línea escrita… paradojal.

A pesar de su asco, que poco me importa, las acciones son más valiosas que las parálisis provocadas por el análisis intelectual.

Se necesitan más antologías, más libros, más errores para seguir aprendiendo que nadie es perfecto. Y que estas acciones pueden darnos mejores resultados que quedarnos rumiando las equivocaciones del vecino.

Dirán que ya me clavé, sin embargo esta leve acción es un síntoma de la artrosis editorial y literaria de por acá. Y son el tipo de reacciones que nos ha tenido jodidos desde hace mucho. “Quiero que hagan por mi y no hago nada al respecto. Lo único que puedo hacer es llegar al nivel de queja…

Le diría al señor que en principio se equivocó de departamento de quejas. Esto es Ficcionalia; yo ni hice la antología, ni soy impresor, ni puedo ayudarlo. Quéjese, muy bien, pero quéjese con quien corresponda. Yo opino lo mismo que ya dije de la Antología.

Yo por lo pronto me voy a la playa… y leeré de pilón, Una cierta alegría.  

lunes, 15 de junio de 2009

Una cierta alegría

En la reciente Feria Nacional de Libro de León, se presentó la antología “Una cierta alegría de no saber a dónde vamos”, inspirada UNA CIERTA ALEGRIA por el instituto cultural de León y llevada a cabo por Jorge Olmos, cuyo cuidado editorial es de resaltarse y agradecerse. Pero la alegría, se inclina hacia el patrón de escritores que allí se reúnen para dejar patente el trabajo narrativo en la región. Pero sobre todo, el hecho de hacer una antología, nunca definitiva, de un quehacer arduo y olvidado por otras instancias que necesitaban poner un granito de arena en la olvidada literatura guanajuatense.

Y atreverse.

Y hacerlo.

Y presentarlo con orgullo.

Por supuesto que me da alegría el nacimiento de este libro y compartir páginas con escritores como Enrique Rangel, Mauricio Miranda, Federico Esparza, Benjamín Valdivia, Levit Guzmán, JJ. Geovannini… por citar a autores a los que me une la amistad y por supuesto, una sincera admiración. 

¿Y cómo olvidar a Cristina Vázquez? si ella fue la culpable de esta cierta alegría.

viernes, 12 de junio de 2009

¡Paciencia a todos!! ¡¡Ya va quedando menos!!

Siempre que viene un disco de Sabina, vienen siempre buenas noticias. Cada disco del Joaco se ha relacionado con cosas inmejorables en mi vida, emociones y sorpresas. La verdad estoy ansioso, como un niño a punto de que empiece la función del circo (ayer vi a mi bella Natalia desesperada por entrar a la función del circo y yo, a su lado, sin poder hacer nada más que enseñarle los elefantes, las cebras, los monos y las panteras en su jaula. Y sin función, porque el circo no empieza hasta mañana.) Así estoy yo, como un niño de tres años, sin entender que ya viene Sabina con algo inmejorable, como siempre me pasa y sólo me quedo con Vinagre y rosas y esta declaración de Pancho Varona. A mi pequeña Natalia la llevaré al circo porque sé lo que uno sufre cuando nos comen las ansias y nos rebasa la pasión y las cosas están a punto de suceder y ya merito llegamos.

“Vinagre y Rosas, así dice Joaquín que se llamará el nuevo disco, “Vinagre y rosas”. Yo no me lo acabo de creer. Dado que el anterior empezó llamándose “Doce más una”, siguió llamándose “Números rojos” y terminó llamándose “Alivio de luto”, todavía no me creo nada.

Joaquín está escribiendo mejor que nunca, es impresionante lo de este chico. Las letras están quedando maravillosamente bien y las canciones son perfectas para cantar con una guitarra o con un piano. Eso dice mucho en favor de las canciones, no necesitan un gran arreglo o una banda completa para demostrar su calidad. Parece ser que empezaremos alrededor del día 15 de junio. No tenemos claro el estudio todavía. Pararemos fines de semana, pararemos también para viajar a nuestros bolitos carabineros o karaokeros y pararemos en agosto para descansar. O sea, ¿cuándo trabajaremos?

El equipo de grabación será el habitual, Romero, Antuán, Joaquín, Juanito González en el sonido, yo mismo, o sea, los de siempre prácticamente. Las baterías las tocará Pedro Barceló, los bajos Paco Bastante…”

Pancho Varona

viernes, 5 de junio de 2009

Horterada Bajo la Lupa

Las críticas siempre serán bienvenidas, pero serán mejores cuando vengan de alguien que domine la crítica. Lo digo porque una vez estaba surfeando entre las olas de la red, cuando una mención de Horterada me llamó la atención. Y digo esto porque publiqué el libro en la editorial de la Universidad de Guanajuato, lugar que no se ha caracterizado por la promoción de los autores ni de sus obras. Pero en ese momento, (2006) estaba convencido que era una buena opción para publicar mi libro. Recuerdo que a petición de Edgar Reza, pude sacar a la luz lo que fue la beca del FONCA. Y gracias a él y a su tesón por generar colecciones editoriales hizo todo lo que pudo para editar el libro. Horterada, cuentos malsines. Una vez que me entregaron cien ejemplares no se hizo nada para su promoción. NADA. Ni siquiera en la feria del libro de la Universidad. Entonces me lancé por la libre, el museo Diego Rivera me abrió las puertas, me dio el espacio y se llenó el auditorio. Luego… La nada. Horterada quedó a expensas de la coordinación editorial.

La cosa es que encontré un texto muy serio. Muy académico y muy formal que se publicó en el último número de Altertexto, la revista del departamento de Letras de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Un texto que revela varias cosas. El talón de Aquiles y la propuesta seria (en la que me divertí muchísimo haciéndola) de lo que tiene y padece Horterada. Gracias pues por la crítica. Gracias a Tarik Torres (el autor e investigador) que se tomó el tiempo y la molestia de hallarle tantos significados como revelaciones a Horterada.

miércoles, 3 de junio de 2009

Novedades editoriales

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Jorge es un autor que si bien se ha ganado un lugar en la literatura y esto es el lugar más común para los seguidores de Ibar; ha rebasado las fronteras del tiempo y del espacio. Hoy es recomendación editorial por el  Periódico de Catalunya, en un artículo donde recomienda con estruendo, al guanajuatense, en particular su novela las muertas como un gran hallazgo literario.

Dice el autor que “si hay algún escritor que pueda acercarse a esos dos gigantes de la literatura (Rulfo y Lowry) del siglo XX en el ensamblaje de voces cruzadas, de historias que cuentan la voz de uno o más fantasmas, vivos o muertos, si hay alguien que es capaz de jugar con la perspectiva narrativa creando un tono de aparente objetividad –falsa, claro está– en busca de una supuesta verdad colectiva, si hay alguien con una vida silenciosa y convertida en mito al instante como fueron las de Rulfo y Lowry, ese alguien es Jorge Ibargüengoitia (Guanajuato, México, 1928 – Madrid, 1983).”

Realmente a Jorge Ibargüengoitia  se le extraña. Hoy en día, no se halla un escritor mexicano que colme de sencillez el arte de leer. A pesar de existir un premio Nacional que lleva su nombre en la ciudad natal, dicho premio no le ha dado ni a los talones el reconocimiento que este autor merece, menos aún a encontrado un regüeldo de escritor que se consagre a la tarea más difícil en la literatura, escribir sencillamente. En otras latitudes, a treinta y tantos años de la publicación del libro, es una novedad editorial con todos los galones.

Se le extraña, como no. 

miércoles, 27 de mayo de 2009

Una de Sabina

Sin desperdicio

Joaquín Sabina en Hoy por Hoy

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Se nota

Este es el cartel ganador de del XVII Concurso Estatal de Cartel, convocado por el H. Ayuntamiento de León, el Instituto Cultural de León, a través de la Escuela de Artes Plásticas Antonio Segoviano y la Feria Nacional del Libro –FeNaL- León 2009.…

lleno de faltas de ortografía, sin imaginación, primitivo, chapucero, zafio, HORRENDO… Si, hay que leer mucho, mucho más que eso para tener…

 

 

…algo con imaginación.

 

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lunes, 18 de mayo de 2009

BENEDETTI, GRACIAS

Conocí a Benedetti cuando alguien muy especial acababa de morir y estaba por irme con ella con mi tristeza. Su poesía me ayudó a mantenerme a flote, a no desolarme. A tener tácticas y estrategias… Gracias Don Mario.

 

viernes, 8 de mayo de 2009

Ironía

Cortesía de F. Macotela

A 90 personas les da influenza y todo mundo quiere usar cubrebocas.
Más de 33 millones tienen SIDA y ¡NADIE quiere usar condón!

¡Ay los seres humanos!

martes, 28 de abril de 2009

Lávese las manos

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Siempre he creído que somos unas víctimas irremediables de  nuestras historias (escribo en tercera persona por una licencia literaria, no por acusar a nadie). Nos gusta escuchar mitos y mitotes y mientras más trágicos sean, mejor pueden quedarse en la memoria de todos nosotros, los crédulos de corazón. Siempre nos hemos apegado a los equipos que van perdiendo 7-0 y a las causas difíciles, a los santos que curan todos, pero todos los males y las dificultades, y así, en el desenlace de nuestra historia, cuando podemos contarla como anécdota, desembocamos en héroes, supervivientes y testigos (recuerdo la historia de los náufragos mexicanos)

Somos escandalosamente creativos para generar cualquier tipo de cuento, pero insólitamente no leemos cuentos. En mi búsqueda de historias, siempre me he topado con chismes que suenan extraordinarios, pero la gente que lo cuenta cree que pasaron de verdad. Seguro son leyendas urbanas, folclore urbano, estas historias que siempre se acompañan de una dosis considerable de asombro, de cinismo y de fe.

Me imagino a unos tipos que están detrás de la computadora esperando que ocurra una situación de pánico para rellenarla con merengue de palabras, para fabricar chistes y lanzarlos a la población civil como bombas molotov. Recuerdo una historia que pasó en Aguascalientes: una señora llega a un alto, y queda detrás de una narcocamioneta (ya saben llantas anchas, vidrios polarizados, y de marca carísima) cuando el semáforo pasa del rojo al verde, la señora queda (como idiota) varada detrás de la camioneta. No se estresa, espera a que vuelva el rojo. Cuando el semáforo regresa al rojo, un narcohombre se baja de la camioneta, se acerca hasta la señora y le ofrece un puño de dólares. A la señora no le queda otra que recibir el dinero y (otra vez como idiota) escucha las palabras del BIKE narcohombre: tenga señora, esto es porque no tocó el claxon, de haberlo hecho, se hubiera tragado mis balas (la mata pues) el narcotipo regresa a la camioneta, se apea y se pierde en la oscuridad de Aguascalientes. La señora sólo cuenta el dinero y regresa a su casa, o va de compras a la venta nocturna, o a rezarle a su santo milagroso por haber descompuesto su claxon.

Ahora con la emergencia sanitaria han salido suficientes teorías acerca del por qué tenemos influenza. ¿Por qué nos tocó a nosotros, por qué hasta tembló, por qué nuestra mala suerte es el sello distintivo? Y todo porque no nos satisface la vida tal y como es, es interesante cuando hay drama, cuando las cosas están a punto de echarse a perder, entonces hay que llenarla de glamour, de merengue, de colores chillantes.

Las instrucciones para combatir la influenza son sobre todo simples. Lavar las manos, cubrirse la boca, no automedicarse, ir al médico etc. Sin revés ni derecho. Es una campaña preventiva. Por si acaso, por si las moscas, un ejercicio que los mexicanos hacemos bien. Nadie quiere una epidemia. Pero siempre tendremos una justa oposición. He escuchado el teorema que es una estrategia política electoral, un negocio del gobierno para comprar-vender medicamentos; un atentado bioterrorista porque vino el presidente Obama a nuestro país y los que se sigan sumando. Hay otros que indignados, protestan porque se cierra un table dance, pero no se cancelan las corridas de camión. Otros que dicen que la cifra de contagios no es tan grande como para exagerar en las medidas sanitarias.

Y así el victimismo es una forma de vida. Si no es por prevenir, entonces será por molestar. Así, de plano. Y los ríos de tinta echan las historias más contravenidas que se puedan leer o escuchar. La polarización es un deporte nacional. Ahora es exagerada la toma de decisiones, de lo contrario, si se considerara como un vil catarrito sería una vil estupidez. Y se buscarían a los personajes preferidos: los culpables; esos que hay que marcarlos con una equis para aligerar nuestro peso. Como videntes empedernidos, nos ajustamos a la fantasía de un futuro y entonces creamos el mito… Sólo, lavémonos las manos.

viernes, 24 de abril de 2009

El festejo del libro y la lectura

Paso el comunicado de prensa de la FIL… sólo quedan unas preguntas que de verdad mueven el tapete.

¿Qué demonios hizo el Estado de Guanajuato y sus múltiples institutos culturales, universidades, radios culturales, editorial la rana y todo lo literaturoso para festejar el día del libro?… la respuesta es nada. 

Por mi parte estaba leyendo a Taibo II y regalé una rosa roja.

Ahí va, de verdad revísenlo y verán que la lección es convocar, sumar, no dividir, como siempre ocurre en estos lares.

Ayer, en México 7,714 lectores prestaron su voz para mostrar que en el país se lee y se festeja al libro. 68 municipios de Jalisco, la Ciudad de México y Mérida respondieron a la convocatoria de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y realizaron lecturas continuadas para celebrar el Día Mundial del Libro. Tan sólo en Guadalajara participaron 411 lectores en un maratón de lectura de 12 horas de los Cuentos de amor, de locura y de muerte del narrador uruguayo Horacio Quiroga.

En Guadalajara arrancó el acto a las 10:40 arrancó con las palabras de bienvenida de la Directora general de la FIL Guadalajara, Nubia Macías, quién cedió el micrófono al Rector general de la Universidad de Guadalajara para inaugurar la lectura. Luego, continúo Don Fernando del Paso, premio FIL de Literatura 2007; el Secretario de Educación de Jalisco, Miguel Ángel Martínez Espinoza y Carmen Aristegui, a través de un enlace telefónico.

La lectura se realizó en la Rambla Cataluña (a un costado del Paraninfo de la UdeG) y participaron 411 lectores con diferentes profesiones y edades, desde niños hasta ancianos; estudiantes, funcionarios, músicos, empresarios, actrices, periodistas, escritores, amas de casa etc. Red Radio Universidad de Guadalajara ambientó la lectura con sonidos incidentales. Además, la lectura fue trasmitida en directo por la Red, a través de sus siete estaciones, y a través de Internet en www.radioudg.mx.

La FIL Guadalajara regaló 822 libros. Cada uno de los lectores recibió un libro de Horacio Quiroga, el libro 20 años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y una rosa, de acuerdo con la tradición catalana de Sant Jordi. Las flores fueron obsequiadas por el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UdeG.

La difusión y promoción de esta actividad se realizó gracias al generoso apoyo que otorgaron los diarios El Informador, Público-Milenio, la Red Radio UdeG, grupo Promomedios Radio, las estaciones Radio Metrópoli, Máxima FM y Coca-Cola.

El año pasado, 6 mil 572 personas leyeron en 60 municipios de Jalisco, 363 de ellas en Guadalajara. Los autores que han sido leídos son Juan José Arreola (2002), Julio Cortázar (2003), Pablo Neruda (2004), Julio Verne (2005), Jorge Luis Borges (2006), Gabriel García Márquez (2007) y Agustín Yáñez (2008).

martes, 14 de abril de 2009

Boxeo de sombra y perogrulladas

Cuatro huevos son dos pares; la mano cerrada se puede llamar puño y aun de hecho se llama así; cuando no se tiene frío, es que se ha Objects VIII 3entrado en calor; al que le quitan la vida, de seguro le matan; el que gasta el último cuarto de su última peseta, regularmente se queda sin ella; casi se puede afirmar, sin temor de ser desmentido, que no ven objeto alguno los ciegos de nacimiento

A veces se vive de la perogrullada… o nunca salimos de Perogrullo…

Sólo dime la verdad aunque me mientas.

jueves, 9 de abril de 2009

Boxeo de sombra I

Ayer se levantaron en una manifestación todos mis jueces, patrimonio del menda que se mira en el espejo. “¿Cómo has cambiado nene?” dijeron como enfadados. —Sólo me duele la espalda— soy el mismo me dije, pero no voy a ceder a sus reclamos. —Acudan al sindicato de remordimientos para ver si les cumplen una que otra demanda, porque lo que es acá, ni hablar.

Hubo uno, el más insistente, que pedía indemnización de ley; prima vacacional, reparto de utilidades, y seguro social. Decía que siempre me había consentido. Que de fanfarrón nunca me había quitado el dedo. Que con eso de la soberbia que me caracterizaba, él era el artífice, el maestro. Estaba a la sazón, enamorado de mí. No deseaba dejarme a la primera. Hubo un silencio de mi parte. Reconozco que un día lo quise mucho. Era mi compañero y mi juez más implacable, el que emitía un aggggggggg cuando iba a iniciar una acción, el que nomás me despertaba y ya estaba llenándome de interrogaciones de cada cosa que la vida me presentaba. Eres el miedoso— le dije para intimidarlo— ¿ese que se orina en los calzones, verdad? Me miró con desánimo, defraudado. Y sin asentir me chantajeó. -Pero regresarás a mi lado- dijo con un lamento  y se desvaneció entre el primer rayo de sol que entró por la ventana.

jueves, 2 de abril de 2009

Libros útiles

“Tenemos que recordarle a la sociedad las brutalidades de las que es capaz el ser humano y uno de los vehículos poderosos es la literatura” estas palabras las dijo Elmer Mendoza, curador de la Feria Nacional del Libro de León...

Cosa que nunca había pensado cuando escribo. Que la literatura es una herramienta GORE, un recordatorio de la miseria humana, una fachada de la decadencia. Son demasiados los medios de comunicación que albergan la galería del terror, de la ignorancia, de la mendicidad, de la violencia extrema, del miedo, de las estupideces, de la crueldad; como para llevar a cabo, por medio de la literatura, un mensaje de terror que ya sabemos de sobra.

No hace falta escribir novelas para entender los relatos escatológicos que cualquier panfleto amarillista, noticiario de las dos de la tarde o narcocorrido resumen con maestría y se instalan como poderosísimos vehículos de información, penetración y audiencia en contra de los pobres índices de lectura en este país.

Por eso confío a ciegas, como Hermann Hesse que “Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles”, seguro, nunca leeré a Mendoza.

martes, 24 de marzo de 2009

La radio que no escuchamos

La palabra es el tema central de toda radio. La palabra enciende,Hands and superimposed binary code contamina, vuelve, conmina y disuelve. La radio pública en México es una aportación importantísima a la cultura, pero también un ejemplo de fracaso. Apenas con los escasos, escasísimos ejemplos de éxito y vanguardia como radio universidad de Guadalajara, entendemos que hay una radio posible,  que se han desempeñado por el camino de la producción y la sistematización de programas abiertos y de alto contenido social, de alta calidad y sobre todo, siguiendo la regla de las reglas, gustar, los programas de radio Universidad de Guadalajara, gustan.

La hegemonía de radio Universidad de Guanajuato no hace una radio de calidad. Sino, simplemente eso, una radio hegemónica que basa su modelo en la tendencia de la radio de los sesentas. Radio rockola, radio formato de bloques consumidores de tiempo y no de productos de calidad. La radio hoy tiene diversas tendencias moribundas frente a la competencia multimediática que enfrenta. Radio Universidad de Guanajuato no es un montículo aparte de las radios en general. Es patrimonio del Estado, patrimonio de una sociedad que necesita de esos espacios de expresión y divulgación para vivir. Es una radio permisionada. La idea de radio universitaria es parte del imaginario colectivo, de una tradición, sin embargo el hecho de nutrirse de universidades públicas no la convierte a la idea de la radio en universitaria, del patrimonio rectoril, a pesar de su plataforma y los recursos, que finalmente provienen de los impuestos que todos pagamos. Es, contra toda imposición, simplemente una radio cultural.

Si entendemos esta premisa que la radio no es universitaria, que por ley no existe, sino el concepto es cultural, abriríamos un canal de vinculación con el único medio electrónico que subsiste en el estado. Además de participación, podríamos exigir como la ley permite y considera, espacios de creación. En el artículo 21, la ley federal de radio señala que para otorgar permisos a estaciones oficiales, deben de considerar que dentro de los fines de la estación se encuentre:

a) Coadyuvar al fortalecimiento de la participación democrática de la sociedad, garantizando mecanismos de acceso público en la programación; b) Difundir información de interés público; c) Fortalecer la identidad regional en el marco de la unidad nacional; e) Privilegiar en sus contenidos la producción de origen nacional; f) Fomentar los valores y creatividad artísticos locales y nacionales a través de la difusión de la producción independiente.

La radio no puede tener otro motivo que lo social. Sus orígenes así lo destacan y la sociedad así lo demanda. La radio pública del estado de Guanajuato nos expresa una tendencia institucional que rompe con los paradigmas de la radio nacional en materia cultural. La apertura a la sociedad civil y por derecho auténtico de sus municipios y estados para ser escuchados en materia de seguridad, de salud y de transparencia. Para boletinar y acceder a las ondas hertzianas de la radio Universitaria con campañas de salud, prevención y cultura. Tradicionalmente no se ha hecho por considerarse una radio “universitaria” sin embargo, en su naturaleza legal es una radio cultural, con permiso para ser operada por una institución educativa.

En otras latitudes, la radio pública como menciona Luis Meza: “En México estamos que ya no podemos con un pago exótico y "desorbitado" llamado tenencia vehicular. Bueno, seguro los daneses nos mirarán con una sonrisa irónica, pues ellos pagan un canon por tener radio y/o televisión. Si tienen televisión a color, pagan más de 5 mil pesos al año (¡gulp!). Los ingleses son más modestos, pues deben pagar casi 11 libras al mes (cerca de 217 pesos).

Los daneses pagan un canon más barato por los aparatos de radio, mientras que el de los británicos se derogó en los setentas. Pero la cuestión es esta, ambas redes, gracias a ser sostenidas por el auditorio, realmente se preocupan por la calidad de lo que emiten y brindan un gran servicio. No tienen que andar quedando bien con anunciantes, ceder a las presiones "payoleras" de las disqueras y ni siquiera tienen que sintonizar con la línea política del gobernante en turno. Su patrón es la audiencia”

Las radios comerciales que deben sufragar los gastos de producción de acuerdo a sus ventas de publicidad, no reparan en mantener programas en vivo, producciones locales, a pesar de el costo que esto les representa; la radio pública de Guanajuato, subsidiada por una institución educativa, sólo le resta invertir en generar producciones sociales, de investigación y culturales, programas de contenido pertinente y democrático. Sólo puede pensar en contribuir de manera responsable con producciones de alta calidad, y tiene la ventaja de no distraerse por animar y conseguir clientes, distribuir payolas o administrar recursos. Si la radio cultural del estado de Guanajuato lo que hace dedicar su potencia y poder inherente a musicalizar la radio es una aventura ya conocida para los guanajuatenses; la muerte prematura por inanición de lo que fue “la voz de Guanajuato”

Por la misma línea es extraño que publiciten una inversión de millones de pesos para la radio Universitaria de Guanajuato, cuando es obligación y derecho, tener esa inversión por parte del Estado.

La base en todo caso es elevar la capacidad de producción para salir al aire. Es cómodo y hasta mediocre atiborrar al auditorio con bloques esperpénticos de música. El Ipod comprendió inmediatamente lo infame de crear un sistema con muchas horas de música, sin intervención humana, sin diálogo, sin palabras; tanto así que creo los podcast, pequeños formatos charlas narradas, reportajes, charla ilustrada, entrevistas etc. Para abatir la abrumadora y simple reproducción musical.

No es ajeno tampoco para la ley federal de radio que las difusoras deberán estimular y aprovechar los valores artísticos locales y nacionales y las expresiones de arte mexicano. Una radio cultural cerrada a los prolegómenos de una institución, no sólo falta a la ley, sino que se convierte en una radio dominada por intereses ajenos a lo que una vez la impulsó; el bien común.

No es extraño que el éxito de radio Universidad de Guadalajara se sustente en la calidad de los formatos, estilos y contenidos de sus producciones. No es extraño que sea una de las propuestas más innovadoras en materia de radio donde su principal eje de producción sea el interés social y cultural, la participación responsable de sus actores y la inversión en la materia prima elemental de toda radio; la persona.

lunes, 23 de marzo de 2009

Un bendito entre malditos

copian Por aquello de que mi viejo Sabina regresa con un disco… publico este viejo texto…

Próximo CD: JOAQUÍN SABINA está enfrascado en la preparación de su próximo disco. No se conocerá la fecha oficial de salida del álbum hasta que el proceso de composición y selección esté terminado, aunque probablemente sus fans tendrán que esperar hasta después del verano para conocer las nuevas canciones. El artista, que acaba de cumplir 60 años, está siendo muy cuidadoso en la elección final de los nuevos temas porque quiere que el próximo sea "un gran disco"

Benditas sean las raras excepciones,

Los moretones de los vulnerables,

Los labios que aprovechan los rincones,

Más olvidados, más inolvidables,

Benditos sean, benditos sean.

Benditos Malditos. J. Sabina.

¿Cómo podemos olvidar una canción de Joaquín Sabina?, Es una travesía por la infamia. Imposible. Reniego de olvidar a los inolvidables. Desde los años ochenta, las canciones de Joaquín fueron a clavarse como una maldita espina en la planta del pie del corazón. Y duele, y te recuerda que estás más vivo que nunca. Hoy por hoy, Joaquín Sabina, vuelto de un coma profundo, (una isquemia cerebral que casi lo pone fuera de combate) aparece como los grandes, y uno que confía en los héroes, no le queda más que recibir los dones del poeta, de exponerse a sus filosas palabras, manejadas como nadie, y a escuchar sus historias, donde de plano uno pierde el norte de lo que en realidad pasó. En ocasiones, distinguir entre las canciones y ciertas cosas ocurridas entre lo cotidiano es un esfuerzo titánico. Sólo volver la vista atrás, donde ponemos el oído y estamos en mitad de planos y alquimias, de unos mapas que Sabina maneja, como un explorador, en mitad de la nada. Las canciones de Joaquín, abren grandes gajos en el corazón del auditorio y el zumo saltando entre los rincones inexpugnables debilita al público más populachero. Cuando comencé a escuchar a Sabina, era una ave extraña entre un mar de cancioncitas de protesta, trasnochados y cursis vividores de la moda del alternativo. Lo frutal, eje de la canción protesta y la trova nada tiene que ver con la poesía de un Joaquín, considerado el mayor letrista europeo, lleno de visión del mundo, de realidad y certeza. Hay quien dijo que era un majadero y se ruborizaba por escuchar la palabra culo. Otros hablaban de composición musical nula, mientras ni siquiera conocían a los arreglistas. Yo vi a sus detractores aplaudir de pie a un Antonio García de Diego. Pero Joaquín no es un trovador. Y eso pocos lo entienden. Es insultante escuchar la canción de y sin embargo, al estilo de José José, y una mezcla de operación triunfo, entre la penumbra de un bar de la calle Juárez. Horrendo, patético y miserable. Pero la importancia no estriba en hablar de quien la cante, sino lo que es capaz de trasmitir sobre quienes van a oírla. La obra de arte es eso, hablar de una forma de vida, donde las canciones olvidan al interprete y consiguen el rango de himnos.

Malditos sean los tontos con medallas

Los hijos de mamita, los chivatos

Los candidatos (cierra la muralla)

La letra pequeñita del contrato.

Y del coma profundo hasta la superficie, llega con un par de libros y un par de discos. Por fin uno lee a Sabina en el libro ciento volando de catorce para envolverse en un mundo lleno de nostalgias y espejos. De viejos tratados de impaciencia y nuevos cuerpos matizados de sexo, amores al olvido, entrañas de fuera. Y la experiencia colectiva lo hace entrañable, seductor, el viejo bucanero, sus alas en los pies, y una bandera con un par de tibias y una calavera que llevan a surcar mares, a ponerse a arriar la bandera en el Cabo de Poca esperanza. Y esos caminos que no llevan a Roma La habana, Londres, Fez, Venecia, Lorca, Nápoles, Buenos Aires, Sinaloa/ Guanajuato, Madrid, Gijón, Menorca, Ronda, Marrackesh, Lisboa... Cien caminos que no llevan a Roma.

Quitarse el sombrero, aplaudir de pie, Chapeu, maestro Joaquín, Benditos sean los dones que entregas. Escribe Luis García Montero “Hay pocos espectáculos tan emocionantes como la complicidad vital que se da con este peregrino de la noche que ajusta cuentas con el mundo”.

Doble o nada a la carta más urgente/ sin código, ni tribu, ni proyecto/ mi futuro es pretérito imperfecto/ mi pasado, nostalgia del presente.

No tengo más verdad que la que arrasa/ corrigiendo las lindes de mis venas. /por diseñar castillos sin Almenas/ perdí otra vez, las llaves de mi casa.

A los detractores, una pila de cerebro. Después de entregarse al trabajo de poeta, en serio, Sabina no espera a las musas, sino que hace lo único que las excita; escribir. Pegados a la existencia, los versos de Joaquín, siguen una lección de los sonetistas del siglo XVII, surcan cielos, calles, amores y devaneos, regalan paraísos y prometen desatar infiernos.

Vive quinientas noches en un día, /Se disfraza de rayo y de pregunta /enciende al elegir con quien se junta/ la sombra de una mala compañía/ No admite su mester de juglaría/ más balazo que el sol cuando despunta/ Siempre pone un soneto donde apunta/ con el rifle de la melancolía/ por sus canciones cruzan las ciudades/ las historias de amor, las soledades/ Los malditos de buenos sentimientos/ Baudelaire con guitarra madrileña/ Joaquín Sabina escribe lo que sueña/ en la rosa canalla de los vientos.

Luis García Montero

Por si fuera poco, se publica De buena letra, la recopilación de todas las canciones, todas, de Joaquín con apuntes de puño y letra, donde por fin y quitándonos las dudas, aclara que la canción de Quédate a dormir, “nunca me sirvió para seducir a nadie. Me consta que a otros sí. ¡Cabrones! Y la que inspira Caballo de Cartón, se llama Lucía, por citar dos ejemplos. Pero ante todo, la lectura de las canciones como poemas o como pequeñas novelitas donde va arrastrando la capacidad de narrar. Protagonista, secundarios, planteamientos, nudos y el desenlace a escala, provocan en el lecto- auditorio una impresión de haber presenciado un cuento más que una canción. De haber presenciado una cuidadosa telaraña de palabras y ripios tan... sabinianos.

Aparece el último disco Dímelo en la calle y el sencillo de benditos malditos, una misma obra, fraccionada en dos discos, donde se hace patente el poeta, la sencillez y una especie de maduración en varios procesos que ya se han venido gestando desde la noventera física y química. Rancheras, boleros, tecno, rap, tangos, la variedad es la muestra de la maestría. Bienvenido del coma profundo, otra vez a robarnos esos huecos del alma, esos ganchos a la mandíbula que nos hace deletrear: Y aprendí que estar quebrado no es el infierno del Dante, ni un currículo brillante la lámpara de Aladino, cuando me hablan del destino cambio de conversación/.

Es un placer exquisito volver a saber de Joaquín, corregido y mejorado, leyéndolo, cantándolo, oyéndolo. El mejor Sabina, el de siempre.

Y volviendo al inicio ¿Cómo demonios podemos olvidar las canciones de Sabina?

Benditos sean los ceros a la izquierda,

Los que nacieron en ningún lugar,

Los de viva Zapata manque pierda,

Las damas que se llaman soledad

Maldito amor el nuestro si caemos

En la trampa mortal de las parejas

Si queremos querer y desquerernos

Si empezamos el living por las rejas

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lunes, 9 de marzo de 2009

Feria del libro en el Palacio de Minería XXX (2009)

Fue un placer extraordinario presentar el libro Convulso Amargoimagenferia, de Enrique Rangel, en el marco de la Feria del Libro del Palacio de Minería. Y por si fuera poco, la velada extraordinaria con Fernando Macotela. 

Las palabras, las vida y los amigos. ¿Qué voy a hacer con tanta eternidad?

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lunes, 23 de febrero de 2009

Memorias de un Excombatiente

Pronto, por fin la novela de Hortera… va un avance…Street sign uid 1

Un día quise conocer la verdadera historia de un investigador privado. Me había colmado de historias policiacas, tan anglosajonas que no podía imaginarme la cara de un mexicano en medio de una investigación policiaca. En el directorio telefónico busqué “investigadores privados” y encontré un nombre que me pareció genial. Ramón Hortera.

En principio batallé para marcar el número. ¿Qué demonios le diría? –oiga, quiero conocerlo, porque se me hace increíble que usted exista en este planeta- pero lo que me condujo a él fue una propuesta mejor. Le pediría una entrevista para un diario en el que yo no trabajaba, pero un buen amigo sí. Ernesto Santana. Le propuse realizar una entrevista con un gendarme estilizado, un policía de boina calada, un elemental y extraño investigador privado que me develara los métodos de la extorsión a punta de chicharra y mandoble fino.

Pulsé los números del teléfono. Al otro lado de la línea me contestó una voz encabronada. Raída por las noches de ron. -Ramón Hortera a sus órdenes- dijo, y después del que tal, buenas tardes y mi presentación, le solté a rajatabla mi propósito. Necesito que me dé una entrevista.

Al cabo de unos segundos de silencio, me citó en el café de la Plaza de San Fernando – en el de las sombrillas verdes- dijo y colgó. Tenía cerca de media hora para llegar a la cita.

Caminé cuesta abajo donde el mundo comienza a torcerse. Allí estaba lo que Guanajuato ha dejado de ser para ofrecer un paraíso de guías de turistas y recorridos necrofílicos por las momias. Vendimias de zapatos, calles que se aglutinan, peste de orines, caños abiertos, túneles moribundos. Un cielo petrificado y seco coronaba la tarde. La vida calurosa del verano guanajuatense encendía una lámpara de petróleo, colores ocres, montañas a la media tarde que mueren en el bochorno de la canícula.

Después miré algunas casas coloniales cimentadas en el serpenteo de la calle Juárez. Casas que esperar el cáncer de sus habitantes y morir de lejanía. Casas con balcones cerrados. Casas que bordean el cauce de río de la subterránea. Hombres de pelo largo, piercing baratos, oferta de tatuajes, mujeres prietas de cabellos largos, niños colgados en los hombros de sus padres. Una feria bizarra.

Entré a la boca que arroja al cubo de San Fernando. Atravesé las mesas de los restaurantes, las baldosas asesinas, rotas, naufragué en los pesados minutos que me llevarían al encuentro de mi investigador privado. Como los buenos profesionales, Hortera estaba en el lugar preciso. En la mesa había una caja de Marlboro y un encendor bic. Acababa de encender el tabaco. Me presenté.

Por principio no iba a revelar mi propósito. Era un tanteo especial para jugarme una historia. Pero acabé por darme una buena sorpresa. Hortera es uno de esos tipos que no ríe. Atribulados por el sarcasmo cada palabra era un viaje de doble fondo. De ojos vivos y manos rudas. Tomaba café como si no quisiera olvidarse de una cuba de ron. Comentó que estaba en un programa para dejar las adicciones. Había sido borracho, y como todo buen ex bebedor se desviaba a un terreno acotado por líquidos nobles, la cafeína, el te, las bebidas energetizantes.

Dijo que tenía tiempo de haberse hecho adicto a la cafeína. El café turco era un animal en brama. El expreso era una dama de compañía. El café que servían allí, sabía a garbanzo, pero apenas comenzaba la tarde y no tenía prisa. No trabajaba antes de las once de la mañana. Con lo que respecta a sus asuntos no cogía casos de violación ni de pedofilia porque él era muy pasional. Revolvía los asuntos y esos tipos nomás no. Era la ética. Tampoco aceptaba trabajos de investigación industrial. Bastante jodían los ricos a los pobres como para darles de palos por robarse una chuleta de algún restaurante.

A la segunda taza de café, que efectivamente sabía a garbanzo molido, imaginé los clientes de Ramón Hortera. Hombres grises, cornudos, purulentos, que se anegan con el primer embate de inseguridad. Hombres clamando venganza. Mujeres desvalidas, en el otoño de su vida que dejaron el te canasta por la cama tibia de un buen mozo. Su mirada me caló hondo. Hortera dijo que una entrevista le vendría bien para darse algo de publicidad gratuita, que esas conversaciones siempre eran bienvenidas en una ciudad que no se atreve a contratar servicios profesionales de un investigador, pero lo que más le había llamado la atención, por lo que había aceptado la entrevista era para proponerme realizar una historia. Una historia tan cierta que tenía que contarla de alguna manera.

-Un día me llamaron para asesinar a un poeta. Un hombre al que le cortaron la cabeza de un machetazo y lo dejaron a la mitad de un callejón. – Debo confesar que su sangre era un río de hielo que navegaba por las venas. Extendí las cejas dibujando un rictus de espanto. Y Hortera miró el terror en mis ojos, un camino por el que debía andar, a pesar de que no quería hacerlo. Lo macabro del hallazgo había sido una noticia poco investigada, hecha con alarde en los pasquines de la nota roja. Mi mente quería hallar esa información del descabezado pero era insuficiente el dato y la anécdota para hacerme una idea con mayor profundidad.

Más que haberme sentado en la mesa de un investigador privado, me había metido dentro de una historia y mi personaje bebía café como si fuese lo único que se bebiera en el mundo. Me había sentado a la mesa de lo que conocemos como un asesino. No tenía idea de todo aquel mundo donde los perseguidores y los perseguidos andan por una alfombra de penumbra. Andan en la calle como cualquier otro que va al mercado a comprar aguacates. Ninguna clasificación de Robert K Ressler se aproximaba a un asesino en serie con licencia de la marca de Hortera, es más, ni siquiera lo hubiera pensado.

martes, 17 de febrero de 2009

Un año de Ficcionalia

En este mes cumple un año este blog, que con discreta presencia no ha roto ninguna marca, no es el más popular, ni el más buscado por google, no ofrece dinero, no tiene reservada una egoteca particular, no ha dado muestras de ponerse a la vanguardia literaria, no tiene pies ni cabeza, no se publica constantemente, apenas mi irresponsabilidad lo mantiene a flote para decir unas cuantas cosas que no se deben decir en el universo de lo políticamente correcto. Un año ha corrido desde que me inicié en la blogosfera, como un explorador. Hardcover books with yellowed pages standing on end uid

Ficcionalia debe su nombre a un libro que escribí cuando nació Natalia, mi hija mayor, y lo escribí motivado principalmente por heredarle el gusto de la lectura, los libros, la fantasía y las posibilidades de trascendencia por la vía de la literatura, los libros, el conocimiento.

El libro Ficcionalia es el sitio donde van a parar los personajes, las atmósferas, los sitios, los perfiles, las historias de los libros que no leemos o que dejamos de leer. Es una aventura de reencuentro y posibilidades de animación a la lectura y todas las bondades que pueda tener el acto mismo de la leer. ¿Buena idea? No sé. El halago en boca propia es vituperio, la cosa es que a mí me gusta, y en los últimos 35 años sólo he hecho cosas que me gustan.

También me motivó el estado terminal de la imaginación a causa de un cáncer que ha ido destrozando muchas de las posibilidades de este mundo: la soberbia realidad. Ver con desencanto que quienes toman la batuta de nuestras instituciones culturales, sociales, políticas han pactado como apóstoles del trapicheo y la metodología del lugar común, para ir reduciendo posibilidades de creación. Misma forma de tratar los problemas: mismos resultados, mismas quejas, mismos ayees, mismos candidatos, mismos partidos, mismos asuntos, misma política y pocas ideas.Hardcover books with gold spines standing on end uid

Sin embargo este blog, trascendió a la adultez. Es mi Ficcionalia, el lugar donde llevo las cosas que no quiero pasar de largo y las encierro en este sitio. Un coto públicamente privado.

¡Un año y salud!

lunes, 2 de febrero de 2009

Promover la lectura

Algunas campañas y programas para promover la lectura. ¿Si se puede?

 

Y  más ideas…  Miren esto, buena, muy buena idea.

 

 

 

Si, si se puede, nomás hay que mover el polvo de las autoridades caciquiles culturales de Guanajuato. Los reptiles y la fauna nociva. Eso, no se puede.  Como dijo Denise Dresser; Y EL PROBLEMA SURGE CUANDO ESE MODELO COMIENZA A GENERAR MONSTRUOS; CUANDO ESE APOYO GUBERNAMENTAL A CIERTAS PERSONAS PRODUCE MONOPOLIOS Y OLIGOPOLIOS QUE YA NO PUEDEN SER CONTROLADOS; CUANDO LAS “CRIATURAS DEL ESTADO”-COMO LAS LLAMA MOISES NAIM- AMENAZAN CON DEVORARLO… MEXICO NO CRECE POR LA FORMA EN LA CUAL SE USA Y SE EJERCE Y SE COMPARTE EL PODER. NI MÁS NI MENOS.

lunes, 12 de enero de 2009

El amor de Hortera

Marlene; rubia oxigenada, mesera de rompe y rasga, uñas pintadas con margaritas y boca de fresa, nació en León de los Aldama, una noche de San Arcadio, justo en la cabañuela de invierno.

Según decía su padre, nació con el corazón frío y las manos calientes. Su madre murió cuando ella cumplió su séptimo aniversario a pesar de haber peregrinado hasta el Tlacote para beber agua milagrosa, pero el cáncer fue implacable. Desde entonces no cree en brujas, ni en limpias, ni en hechiceros. Es atea ortodoxa. Cree en el dinero rápido y fácil. Es directa y dura, sin complicaciones. Lo bueno es lo bueno.

Conoció a Ramón Hortera en una redada nocturna. Apenas tocó sus manos ardientes para cerrar las esposas supo que su suerte estaba echada.  Marlene… y sucumbió a la poesía que robó de un poeta muerto.

tus pupilas caóticas y hurañas

destellan cuando escuchan el suspiro Woman wearing a paper bag over her head

que sale desgarrando las entrañas

y mientras yo agonizo, tú sedienta,

finges un negro y pertinaz vampiro

que de mi sangre ardiente se sustenta

viernes, 9 de enero de 2009

Los versos de Ramón Hortera

Ramón Hortera: Investigador Privado.

Tomado de su libreta de apuntes, donde subraya  al autor coGas main access uidmo Efrén Rebolledo. (Desconocido en las clases de literatura) este poema extraído del la mochila de mezclilla de un poeta asesinado a tiros, antes de echarlo a la fosa común.

El Vampiro

Ruedan tus rizos lóbregos y gruesos

por tus cándidas formas como un río

y esparzo en su raudal, crespo y sombrío,

las rosas encendidas de mis besos.